Reflexiones: Conciencia humana sobre la IA.

 

La conciencia es la cantidad de ciencia innata que tenemos en nosotros mismos[1].

 

VÍCTOR-MARIE HUGO 

Escritor francés (1802-1885)




En las últimas décadas la disrupción de las tecnologías emergentes ha revolucionado la industria, la salud, la economía y la educación entre los diversos campos de la vida social. En la línea del tiempo, el uso masivo de la Inteligencia Artificial (IA), se encuentra en ciernes de lo prometedor o esperanzador, pero también, de lo catastrófico o amenazador que puede llegar a ser para la humanidad. 
Entonces, de qué depende que la IA pueda contribuir al desarrollo humano, ambiental, económico, social y cultural. Por una parte, depende de la normatividad y regulación ética, confiable, segura, y responsable de su uso, pero, sobre todo, depende de la conciencia humana, entendida como aquella capacidad que tiene el ser humano de percibirse a sí mismo; facultad que es censora de los propios actos; es un móvil que impulsa a obrar bien con rectitud y consideración del prójimo; es un conocimiento reflexivo de lo que se hace[1]. Por consiguiente, si deseamos que el propósito y finalidad de la IA en cualquier circunstancia y situación fomente el bienestar social, la perspectiva de género, la preservación de la identidad lingüística y cultural o la educación inclusiva y de calidad, por encima del poder económico, militar o político. El trabajo arduo está en fortalecer la conciencia de las nuevas generaciones para construir un futuro próspero para todos y todas. 
El focus se encuentra en el fortalecimiento de la identidad (es) y en la construcción de comunidad (es) que salvaguarden los derechos humanos, la justicia, la equidad e igualdad social. Lo anterior revela la necesidad de potenciar las capacidades humanas para discriminar, validar y evaluar de manera crítica lo que se genera y produce con IA. Por consiguiente, el uso de la IA Generativa (IAG) con el debido uso de prompts y refinación de éstos, puede fungir de manera eficiente como un agente, asesor o asistente personal. Es claro, que está emergiendo una nueva hibridación de co-construcciones humanas unificadas con lo que genera la IA (escritura, imagen, audio, etcétera). No obstante, la colaboración humana, es un proceso más complejo y profundo de lo que actualmente ofrece la IA. La colaboración se enriquece por diferentes perspectivas, experiencias y conocimientos que es mediada por la conciencia colectiva y el contexto, lo que supone el despliegue de habilidades de comunicación, empatía, resiliencia entre diferentes capacidades humanas para discutir, reflexionar, crear consenso y tomar decisiones colectivas, aspectos esenciales que nos constituye y diferencia como seres humanos de las máquinas. 





Imagen elaborada con IA


En este entendido, lo que consideramos fundamental, primero, es tener conciencia plena tanto del potencial como de las limitaciones de la IA; conocer los fundamentos y tener claro las intenciones éticas para su uso. En segundo plano, es deseable desarrollar habilidades tanto tecnológicas como cognitivas y de gestión de las emociones para interactuar con la IA de una manera responsable. En tercer lugar, no depender de la IA, más aún, co-construir con IA sin perder el poder creativo por investigar y generar conocimiento. En seguida, enriquecer la experiencia de aprendizaje y de vida, fomentando las conexiones y convivencia social, el cuidado de los seres vivos y del medio ambiente. En última instancia, fortalecer nuestra identidad que nos impulse a las acciones conjuntas para que la humanidad evolucione y se perpetúe como una  especie que ninguna tecnología pueda reemplazar o sustituir. 

En llanas palabras, el uso de IA con conciencia humana genera comunidad y la comunidad genera humanidad.    

 

Autor:  Dr. Pablo César Hernández Cerrito. Docente e investigador. 

https://orcid.org/0000-0002-5068-7520

Scholar Google 

 


Artículos recomendados:

 

Hernández Cerrito, P. C., & Arriaga Martínez, A. D. (2025). Integración de la inteligencia artificial en el sistema educativo en México: utopías y realidades. TRAMAS. Subjetividad Y Procesos Sociales, (63), 251–268. https://doi.org/10.24275/tramas/uamx/202563253-270 

 

 

Película recomendada

 

2001: A Space Odyssey.

 

Imagen recomendada:  Primer autómata en forma de pato.   








[1]  Moliner, M. (2007). Diccionario del uso del español. Editorial Gredos. Madrid.

[2] Ortega, A. (2012). El gran libro de frases célebres. Editorial Grijalbo. México.

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